sábado, 10 de diciembre de 2016

La cuarta Navidad

Tres años aquí en nada y la cuarta Navidad que pasamos fuera. Es gracioso porque conservamos este arbolito como oro en paño. No tiene nada de especial a la vista, pero cuando nos mudamos a esta casa, la casera nos lo había dejado puesto junto a un jarrón con ramitas de tejo y acebo a remojo. Nos pareció todo un detalle. Aparte, nos había comprado algo de comida porque llegábamos por la noche y tenía miedo de que no estuviéramos a tiempo de comprar nada. ¡Qué cosas, oiga!



Un recuerdo entrañable, sin duda alguna. De las dos tarjetitas que se ven al pie del árbol (la foto es de 2013), una es de la casera y otra de una vecina con la que mantenemos esta correspondencia cada Navidad pero que todavía no hemos podido conocer en persona. Vive unas cuantas casas más allá pero no falta a su cita anual con la ranura del buzón. ¡Suena divertido!